El primer impacto que uno como persona tiene al entrar en el Lujan es cálido recibimiento por parte de las directivas y auxiliares de la institución. Es claro que uno en la época de estudiante tiende hacer un poco travieso y conflictivo, en lo cual el colegio siempre permitió el libre desarrollo de los estudiantes bajo la premisa de una educación flexible.Con el tiempo nos damos cuenta que este modo de educación es válido para aquellas personas que requieren de terminar el bachillerato. Por ende Ana jasbón y José Lujan López son los fundadores de una institución que le ha brindado la oportunidad a jóvenes que han sido expulsados de otros planteles educativos por diferentes motivos.
En el camino nos damos cuenta de que este modo de enseñar nos ha marcado a muchos de los egresados del Colegio Lujan, que no es grato saber que somos muchos los profesionales que en su época de estudiantes neciaron en la institución que nos vio crecer como personas de bien y que cada uno de ellos dejo una huella marcada para siempre, que es por eso que los docentes de la institución recuerda con cariño a cada uno de los estudiantes que pasaron por el Colegio Lujan.
Por lo cual en estos momentos puedo decir yo, como profesional en formación en comunicación social, puedo dar cuenta con mi testimonio que fue una educación con un amor hacia nosotros los que empezamos con el proyecto del Colegio Lujan hace 10 años y después de tanto tiempo podemos decir que lo hemos logrado enaltecer el nombre de la institución por parte de los egresados que con orgullo manifiestan que son Lujanista de corazón.
Pero con el paso del tiempo las anécdotas e historias que han ocurridos durante estos últimos 10 años que siguen aumentando con cada generación de bachilleres que se gradúa en el COLEGIO LUJAN, como en el caso de Ana jasbón que la recordamos por el llavero de tiritas con lo que nos pegaba para entrarnos. Y una serie de anécdotas que han marcado a muchas generaciones de distintas maneras, recodarlas es devolvernos al pasado con una sonrisa porque la institución nos permitió expresar de diferentes maneras nuestras alegrías, nuestras tristeza, pero siempre sabiendo que teníamos unos maestros dispuestos a escucharnos y aconsejarnos en su momento.
Para finalizar con este breve relato del Colegio Lujan se me queda decir gracias por las enseñanzas en la época de colegio a mis compañeros de clase y a mí. No importa el lugar de donde salgas del colegio, lo que importa realmente es con la disposición que tienen para enseñarnos y eso no lo mostros el LUJAN.
La condecoracion Monseñor Damian Ramirez, entregada al Colegio Lujan por 25 años de labores interrumpidas forjando el futuro de colombia, por la Asociacion de Colegios Privados (Adecopria).